Trabajadores desplazados al extranjero: exención en el irpf
Algunas ventajas en el irpf para los trabajadores desplazados por su empresa al extranjero

Algunas ventajas en el irpf para los trabajadores desplazados por su empresa al extranjero

La cambiante situación económica ha impulsado a que empresas españolas se sitúen en el extranjero en búsqueda de nuevos mercados, poniendo de moda la figura del expatriado.
REGIMEN DE EXPATRIADOS
El artículo 7.p) de la LIRPF recoge una exención de las rentas obtenidas por los trabajos efectivamente realizados en el extranjero con un límite de 60.100 euros anuales. Dicha exención está sujeta a una serie de requisitos:
-Que Exista desplazamiento del empleado al extranjero: la ley manifiesta que para la obtención de la exención los trabajos deben ser realizados efectivamente en el extranjero, en una entidad no residente en España o un establecimiento no permanente radicado en el extranjero.
-Que en el territorio de realización de los trabajos se aplique un impuesto de naturaleza análoga y que no se trate de un país calificado reglamentariamente como paraíso fiscal.

Para la correcta aplicación de la exención se considerarán los días que efectivamente el trabajador ha estado desplazado, por ello serán los rendimientos devengados durante estos días lo que estén sujetos a la exención (CV 1258-13). Así pues el artículo 6 del Reglamento del IRPF establece que la retribución se multiplicara por los días naturales en el extranjero, y el resultado será dividido por 365.
Dicha exención no está condicionada a una duración determinada por lo que será de aplicación por el contribuyente durante todo el período que este se encuentre desplazado, siempre y cuando mantenga su residencia fiscal en España.
La ley de IRPF en su artículo número 9 establece que una persona física es residente en territorio español cuando se dé cualquiera de las siguientes circunstancias:
-Que permanezca más de 183 días, durante el año natural, en territorio español. Para determinar este período de permanencia en territorio español se computarán las ausencias esporádicas, salvo que el contribuyente acredite su residencia fiscal en otro país. En el supuesto de países o territorios considerados como paraíso fiscal, la Administración tributaria podrá exigir que se pruebe la permanencia en éste durante 183 días en el año natural.
Para determinar el período de permanencia al que se refiere el párrafo anterior, no se computarán las estancias temporales en España que sean consecuencia de las obligaciones contraídas en acuerdos de colaboración cultural o humanitaria, a título gratuito, con las Administraciones públicas españolas.
-Que radique en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos, de forma directa o indirecta.
Se presumirá, salvo prueba en contrario, que el contribuyente tiene su residencia habitual en territorio español cuando, de acuerdo con los criterios anteriores, resida habitualmente en España el cónyuge no separado legalmente y los hijos menores de edad que dependan de aquél.
Dependiendo de la duración del desplazamiento se hará más compleja la determinación de la residencia fiscal del contribuyente.
Por ello puede suceder que al aplicar las normas internas de España y de otro Estado, una persona sea residente en ambos Estados. En cuanto el contribuyente se vea en dicha situación se abandona lo establecido las legislaciones nacionales y se aplica el artículo 4 del convenio de doble imposición. Veamos que establece:

Cuando en virtud de las disposiciones del párrafo 1 una persona física resulte residente de ambos Estados contratantes, el caso se resolverá según las siguientes reglas:

a) Esta persona será considerada residente del Estado contratante donde tenga una vivienda permanente a su disposición. Si tuviera una vivienda permanente a su disposición en ambos Estados, se considerará residente del Estado con el que mantenga relaciones personales y económicas más estrechas (centro de intereses vitales);

b) Si no pudiera determinarse el Estado contratante en el que dicha persona tiene el centro de sus intereses vitales, o si no tuviera una vivienda permanente a su disposición en ninguno de los Estados contratantes, se considerará residente del Estado contratante donde viva de manera habitual;

c) Si viviera habitualmente en ambos Estados contratantes, o no lo hiciera en ninguno de ellos, se considerará residente del Estado contratante del que sea nacional;

Si fuera nacional de ambos Estados contratantes, o no lo fuera de ninguno de ellos, las Autoridades competentes de los dos Estados contratantes resolverán el caso de común acuerdo”.
Pongamos el caso de que de un residente español que se desplaza a Méjico, su estancia allí supera los 183 días, por lo que el contribuyente es considerado residente fiscal en ambos países. Se debería analizar las diferentes reglas que señala el CDI, con la situación personal de cada contribuyente para finalmente establecer su residencia fiscal en un solo estado (CV 0021-03), puesto que se pueden dar diversos escenarios.
Supongamos que finalmente es residente Español debiendo tributar por obligación mundial en España por el Impuesto de la renta de las personas físicas, y a su vez, deberá tributar por obligación real en Méjico por el impuesto de la renta de no residentes. Dicha persona tendrá derecho a la aplicación de la ya mencionada exención en el IRPF y a su de la deducción por doble imposición, por los impuestos pagados en Méjico, con las normas establecidas en el artículo 80 de la Ley de la renta de las personas físicas.

COMPATIBILIDADES E INCOMPATIBILIDADES
El régimen especial de expatriados es incompatible con el régimen de excesos, y compatible con la Exención asignadas a los gatos de locomoción y dietas por desplazamiento fuera de España.
Régimen de excesos
Este régimen fiscal está regulado en el artículo 9.A.3.b) del Reglamento del IRPF, que establece que estarán exentas de gravamen el exceso de las retribuciones recibidas por los empleados con destino en el extranjero sobre aquellas que hubieran sido percibidas en el caso de hallarse en destinados en España.
Para la aplicación de dicho régimen se precisa el cambio laboral del centro de trabajo por un tiempo superior a 9 meses.
Exenciones en Gastos de locomoción y dietas por desplazamiento fuera de España
Estas exenciones se encuentran reguladas en el artículo 9.A.2 y 9.A.3.a del Reglamento del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas.
Por ello, estarán exentos los gastos de manutención que no excedan de 48.08 euros diarios sin pernoctar o 91.35 euros pernoctando por desplazamiento en el extranjero y sobre los gastos de instancias hasta el importe que se justifique. Estas exenciones sostienen un límite temporal, serán aplicables siempre que no se permanezca más de 9 meses en el mismo municipio (CV 2154-08; CV 0347-11)
Por Ada García Vazquez
Economista

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Comentarios

  1. Necesito saber qué debe hacer mi hija a efectos fiscales y/o de residencia, porque en septiembre empieza a cumplir un contrato de dos años para una universidad que, aunque es estadounidense, tiene campus en Doha (Qatar).
    Un detalle, no sé si importante o no, es que está pagando el 50 por ciento de la hipoteca de un piso en España.
    Muchas gracias.

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