Opciones fiscales y ejercicio de derechos

Con las opciones fiscales la Ley ofrece dos modos de tributar alternativos y excluyentes. Lo que no puede reconducirse al régimen de opciones es el ejercicio de una facultad. Sería el caso de un gasto cuya inaplicación supusiera gravar rentas ficticias y desconocer el principio de capacidad económica, o la deducción del iva que afectaría a la neutralidad del impuesto.

La opción fiscal no tiene vuelta atrás. Por ejemplo cuando hemos marcado declaración individual, no puedo pasado el plazo para presentar la declaración solicitar que se rectifique como conjunta, aunque resulte más favorable. Es una opción, o una u otra. Los derechos del contribuyente no son una opción, si no un derecho, como a compensar las bases imponibles negativas según las circunstancias o deducir gastos fuera del ejercicio de su devengo, por el principio de tributar en función de la renta neta. Así lo explica el catedrático de derecho tributario Cesar García Novoa en el artículo que resumo a continuación. Este criterio constituye uno de los derechos del obligado tributario.

A partir de aportaciones académicas la opción fiscal se define  como la facultad que la norma concede expresamente al obligado tributario de elegir entre regímenes de tributación. Destacando el carácter vinculante de la opción tributaria, tanto para la Administración, que no podrá desconocer o modificar la opción el contribuyente, como para el propio obligado tributario, quien con carácter general, no podrá con posterioridad alterar la disyuntiva elegida.

Así, supuestos como la decisión de tributar conjunta o separadamente en el IRPF por parte de contribuyentes integrados en unidades familiares sería un ejemplo arquetípico que encajaría en esta concepción de la opción.

Otro ejemplo sería la opción por los pagos a cuenta del impuesto sobre sociedades, sobre las cuotas del año anterior o sobre el resultado del ejercicio.

Otro sería la opción para actividades económicas por a estimación de los beneficios por módulos o en estimación directa y dentro de ésta en estimación normal o simplificada.

Según el artículo 119.3 de la Ley General Tributaria: “. Las opciones que según la normativa tributaria se deban ejercitar, solicitar o renunciar con la presentación de una declaración no podrán rectificarse con posterioridad a ese momento, salvo que la rectificación se presente en el período reglamentario de declaración.”

Pero la falta de contornos precisos de la opción hace que se extienda la imposibilidad de rectificación a situaciones  jurídicas que no participan de la naturaleza de opciones tributarias.

Por ejemplo el ejercicio de la libertad de amortización, la aplicación de créditos fiscales, el régimen de impatriados y la compensación de bases imponibles negativas.

Considera en su artículo el profesor y catedrático Cesar García Novoa, del que este escrito se ha inspirado, que sujetar beneficios fiscales o regímenes fiscales favorables al régimen de opciones del artículo 119.3 supone dotar de trascendencia tributaria a los plazos, que dejarían de ser meros requisitos formales.

Con respecto a las bases imponibles negativas el obligado tributario puede elegir entre compensarlas y no compensarlas y puede, además, en qué período o períodos compensa y en qué cuantía. Para el TEAC, en resolución de 14 de Mayo de 2019, esta opción debe ser ejercitada al tiempo de presentar su autoliquidación o declaración en el plazo reglamentario.

Según una Sentencia del Tribunal Supremo de 18 de Mayo de 2020 las opciones deben responder a una delimitación precisa sobre el ámbito de su aplicación y los efectos derivados, sino que la inmutabilidad de una opción debe cuestionarse cuando concurre una modificación de las condiciones sustanciales determinantes de su aplicación, de modo que se sometería a las opciones a una suerte  de “rebus sic stantibus”, en tanto cesaría su irrevocabilidad,

Y en el caso de la aplicación de bases imponibles negativas por el obligado tributario, una de estas circunstancias podría ser una comprobación por los órganos de gestión o inspección.

En el caso de una inspección el obligado tributario no podía ofrecer bases que no había aplicado en el momento de formalizar la autoliquidación objeto de comprobación.

El Tribunal Supremo en sentencia de 22 de Noviembre de 2017 afirmó que el incremento de rentas declaradas como consecuencia de una comprobación tributaria genera una nueva situación para el obligado tributario.

Se plantea pues una contraposición entre las opciones fiscales y aquellas situaciones que son verdaderos derechos del contribuyente, los cuales, por definición, se ejercerán dentro de los plazos de prescripción o caducidad, pudiendo rectificarse o invocarse en un procedimiento de comprobación.

Con las opciones fiscales la Ley ofrece dos modos de tributar alternativos y excluyentes. Lo que no puede reconducirse al régimen de opciones es el ejercicio de una facultad. Sería el caso de un gasto cuya inaplicación supusiera gravar rentas ficticias y desconocer el principio de capacidad económica, o la deducción del iva que afectaría a la neutralidad del impuesto.

La Sentencia del Tribunal Supremo de 30 de Noviembre de 2021, dice que la aplicación de bases imponibles negativas no es una opción de las contempladas en el artículo 119.3 de ls LGT y que no estaremos ante una opción tributaria cuando el contribuyente ejerza un derecho autónomo contemplado en la norma jurídico-tributaria sin alternativas diferentes y excluyentes. Añade que en las bases imponibles negativas hay un derecho a compensar sobre cuyo ejercicio se atribuye un amplio margen de decisión al obligado tributario.

Y es que la compensación de las BINS permite hacer efectivo el principio de renta neta y excluye el gravamen de una renta que por ser íntegra o bruta no mide adecuadamente la capacidad económicas como principio de ordenación del sistema tributario.

Y la distribución de la BIN hacia adelante (y sólo hacia adelante, en nuestro ordenamiento jurídico) responde a un patrón de continuidad en el beneficio empresarial, que se traduce en la regla contable de empresa en funcionamiento y que supone que la entidad empresarial se presume en existencia permanente o en perspectiva de continuación en la gestión. Lo que exige que si la base negativa no se agota en un período deba ampliarse a los demás, ya que la capacidad económica de la empresa no puede acotarse temporalmente.

Por lo tanto, el Tribunal Supremo sienta el criterio de que la compensación de bases negativas ha de desvincularse del régimen de opciones fiscales ya que al constituir un derecho del contribuyente que hace efectiva una manifestación del principio de capacidad económica en relación con el gravamen del beneficio de las empresas no puede ser limitado por vía interpretativa. Criterio que, a nuestro juicio, puede extenderse a otras situaciones como la práctica de las amortizaciones, que constituyen también componentes negativos de la base imponible del Impuesto de Sociedades. Y a todas aquellas en las que se dilucida la aplicación de un componente del tributo que pone de manifiesto el derecho del obligado tributario a tributar de acuerdo con principios constitucionales o de Derecho de la Unión Europea.

ARTÍCULOS

ARTICULO / PERSONAS FÍSICAS

Podemos darte una respuesta simple Llámanos estaremos encantados de ayudarte


+34 932 159 818