La deuda tributaria: recargos por presentación fuera de plazo, sanciones, intereses de demora y recargos de apremio
No pagar incrementa la penalidad del esforzado contribuyente

No pagar incrementa la penalidad del esforzado contribuyente

Hay una serie de conceptos impositivos que se suman a la cuota: recargos, sanciones, intereses de demora y apremio.
Atención: presentar una declaración fuera de plazo tiene agrava considerablemente la cuota.

Presentar una declaración fuera de plazo sin requerimiento previo
Los recargos entran en escena cuando el contribuyente, sin que sea requerido para ello, voluntariamente presenta una declaración fuera del momento en que es obligado por la Ley a hacerlo.
Si ingresa en los 3 meses siguientes, pagará como recargo un 5 %.
Si ingresa en los 6 meses siguientes, pagará un 10 %.
Si ingresa en los 12 meses siguientes, pagará un 15 %.
Y a partir de los 12 meses pagará un 20 % más los intereses de demora a contar desde esta fecha hasta aquella en que se efectúa el ingreso.

A diferencia de las sanciones, el recurso interpuesto contra un recargo no exime de su obligación de pago.

Camuflar un ingreso juntándolo con otro de vencimiento posterior

Una especialidad: no vale ingresar el importe de un concepto, fuera de su vencimiento, sin comunicarlo a la Administración. La Administración considera este supuesto como efectuar un ingreso tras recibir un requerimiento. La única forma de evitar la sanción sería comunicar a la AEAT que el importe ingresado corresponde a otra fecha.
Deuda tributaria requerida por la Administración

Entre otras, la principal causa de las sanciones, consiste en dejar de ingresar toda o parte de la deuda tributaria y ser este hecho descubierto por la Administración de los tributos.

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Así pues si la Administración nos requiere para efectuar un pago que habíamos omitido, nos impondrá una sanción consistente en un porcentaje de la cantidad que hayamos dejado de ingresar.

La sanción por infracción grave consistirá en multa pecuniaria proporcional del 50 %

Entre otros criterios, la sanción se incrementará según el perjuicio económico: que se determinará por el porcentaje resultante de la relación existente entre la base de la sanción y la cuantía total que hubiera dejado de ingresarse en la autoliquidación o por la adecuada declaración del tributo o la devolución inicialmente obtenida:

Cuando el perjuicio económico sea superior al 10 por 100 e inferior o igual al 25 %, la sanción se incrementará en 10 puntos porcentuales.

Cuando el perjuicio económico sea superior al 25 % e inferior o igual al 50 % , el incremento será de 15 puntos porcentuales.

Cuando el perjuicio económico sea superior al 50 % e inferior o igual al 75 %, el incremento será de 20 puntos porcentuales.

Cuando el perjuicio económico sea superior al 75 % el incremento de la sanción será de 25 puntos porcentuales.

Se reducirán un 30 % en el supuesto de actas de conformidad.

 

El importe de la sanción una vez aplicada la reducción anterior se reducirá un 25 % si se realiza el pago de la cantidad que resulte, se solicite aplazamiento aportando garantía de aval o certificado de seguro de crédito y que no se interponga recurso contra la liquidación o la sanción.

Las sanciones se pueden recurrir en vía administrativa, en cuyo caso se perderá la reducción del 25 %, y puede obtenerse la suspensión de su pago en vía administrativa. Si se recurren posteriormente ante el Tribunal Contencioso Administrativo, la suspensión de su pago debe solicitarse y es facultad del Tribunal decidir sobre este hecho.

 

El apremio administrativo

Un tercer supuesto que encarece la cuota es el apremio, que alcanza el 20 %. Es el caso de un contribuyente, con una obligación vencida y liquidada, conocida por la Administración y por él, que no la paga, ni solicita su aplazamiento. Pues a su cesta de obligaciones, se suma el 20 % de recargo.

Los recargos del período ejecutivo se devengan con el inicio de dicho período, de acuerdo con lo establecido en el artículo 161 de la Ley General Tributaria.

Hay tres tipos de recargo de apremio:

El recargo ejecutivo será del 5 % y se aplicará cuando se satisfaga la totalidad de la deuda no ingresada en periodo voluntario antes de la notificación de la providencia de apremio.

El recargo de apremio reducido será del 10 % y se aplicará cuando se satisfaga la totalidad de la deuda no ingresada en período voluntario y el propio recargo antes de la finalización del plazo previsto en el apartado  5 del artículo 62 de esta Ley para las deudas apremiadas:

Si la notificación de la providencia se realiza entre los días 1 y 15 de cada mes desde la fecha de recepción de la notificación hasta el día 20 de dicho mes , o si éste no fuera hábil, hasta el inmediato hábil siguiente.

Si la notificación de la providencia se realiza entre los días 16  y último de cada mes desde la fecha de recepción de la notificación hasta el día 5 del mes siguiente, o si éste no fuera hábil, hasta el inmediato hábil siguiente.

 

Los intereses de demora

El interés de demora se exigirá por la realización de un pago fuera de plazo o de la presentación de una autoliquidación o declaración de la que resulte una cantidad a ingresar una vez finalizado el plazo establecido en la normativa tributaria y será el del interés legal del dinero  vigente a lo largo del periodo en que resulte aplicable, incrementado en un 25 %, salvo que la Ley de Presupuestos Generales del Estado establezca otra cosa.

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