El voto de los propietarios ausentes en las Juntas de Propietarios

El voto de los propietarios ausentes se computa como favorable a los acuerdos adoptados tratándose de acuerdos que se adoptan por mayoría simple. Cuando se requiere unanimidad o mayoría reforzada, los propietarios ausentes disponen de un plazo de 1 mes para manifestar su oposición al acuerdo adoptado.

Se computan como votos favorables los de los propietarios que, aún no habiendo asistido a la junta a pesar de haber sido convocados, no manifiestan su oposición expresa en el plazo de un mes (en la legislación estatal son 30 días naturales) desde la notificación de los acuerdos. Artículo 553-26 del Código Civil de Cataluña. 

El voto favorable será a tenor del acuerdo mayoritario de la Junta, ya sea en sentido positivo o negativo del punto sometido a votación. No cabe, por lo tanto, que estos votos favorables por silencio se añadan a los de la postura que resultó ser minoritaria en el cómputo de las votaciones. 

Interpretar otra cosa sólo supondría reconocer la inutilidad de las Juntas de Propietarios para debatir y adoptar acuerdos por los asistentes, quienes se verían sometidos a la incertidumbre del sentido del voto de los propietarios que no se han molestado en asistir. 

Un quorum mayoritario, pero insuficiente para alcanzar el quorum de validez necesario podrá nutrirse, por consiguiente, de los votos favorables de los propietarios ausentes, siempre que no se hayan opuesto al mismo. 

Ello es así en los acuerdos que requieren unanimidad, en aquellos otros que requieren una mayoría reforzada de las cuatro quintas partes de los propietarios que representen las 4/5 partes de las cuotas de participación y en aquellos acuerdos que requieren mayoría simple y que son adoptados en primera convocatoria, pero no en los acuerdos que requieren mayoría simple adoptados en segunda convocatoria. 

En el supuesto de que el acuerdo adoptado en la Junta por los propietarios presentes y representados haya obtenido el quorum mayoritario necesario para su validez, como ocurre cuando se precisa sólo la mayoría simple de las cuotas presentes en segunda convocatoria, debemos entender que el acuerdo ya ha sido adoptado y es válido, independientemente del sentido del voto que los propietarios ausentes manifiesten con posterioridad, los cuales podrán hacer constar, no obstante, su oposición, y en su caso, plantear una impugnación judicial si concurre alguno de los supuestos del artículo 553-31 del Código Civil Catalán. 

Encontramos una argumentación en este sentido en la revista Consell del segundo trimestre de 2002 en el artículo del abogado Jordi Bou i Gilbert: Cómputo de voto de los no asistentes para la adopción de acuerdos comunitarios, cuando dice: 

¿Por qué en segunda convocatoria no es computable el voto de los ausentes y, en cambio, si lo es en los mismos acuerdos por simple mayoría adoptados en primera convocatoria?   

Y prosigue: Una lectura rápida del artículo 553-25-5 puede inducir a confusión, pero, examinada en profundidad, la propia norma deja claro que en primera convocatoria se requiere para adoptar acuerdos el voto favorable de la mayoría de los propietarios que deben representar la mayoría de las cuotas de participación, en tanto que en segunda convocatoria se precisa el voto favorable de la mayoría de las cuotas de los presentes y representados. Queda claro por tanto, que el cómputo de la mayoría en primera convocatoria es en relación al total de propietarios y coeficientes de la comunidad, en tanto que, en segunda convocatoria la mayoría es en relación a las cuotas de los presentes y representados. 

Extracto de la obra: Propiedad Horizontal. Comentarios, procesos judiciales y formularios, coordinada por el abogado Daniel Loscertales Fuertes. Editorial Sepin. 

En el artículo “El Propietari Ausent”, elaborado por Sepin, que reproduce la Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona, Sección 16ª, 128/2010 de 5 de marzo, Recurso 108/2009, podemos hacer la misma lectura. Según dicha Sentencia, el voto de los propietarios ausentes únicamente se contabiliza favorable al acuerdo mayoritario, únicamente para la adopción de aquellos acuerdos que exigen mayoría cualificada, porque junto al artículo 553-26, el artículo 553-25-5 dice: es suficiente el voto favorable de la mayoría de los propietarios, que deben representar la mayoría de las cuotas de participación, en primera convocatoria, o la mayoría de las cuotas de los propietarios presentes o representados, en segunda convocatoria, para adoptar los acuerdos que se refieren a: 

a) La ejecución de obras o el establecimiento de servicios que tiene la finalidad de suprimir barreras arquitectónicas o la instalación de ascensores.

b) Las innovaciones exigibles para la viabilidad o seguridad del inmueble, según su naturaleza y características. 

c) La ejecución de obras necesarias para instalar infraestructuras comunes, para conectar servicios de telecomunicaciones de banda ancha o para individualizar la medición de los consumos de agua, gas o electricidad. 

d) Las normas de reglamento interior.

e) Los acuerdos a los que no hacen referencia los apartados 2 y 3 (Modificación del título de constitución y de los estatutos, innovaciones físicas en el edificio que afectan a la estructura o a la configuración exterior y a la construcción de piscinas e instalaciones recreativas.

Pero la precisión de la mayoría de las cuotas de los propietarios presentes o representados que determina el artículo 553-25-5, es en el caso de la segunda convocatoria, no en la primera, en la que no emplea la matización presente.

De todo ello podemos concluir que:

1) El voto de los propietarios ausentes no puede modificar el acuerdo adoptado en la Junta.

2) Dicho voto puede ser útil para alcanzar la aprobación de aquellos acuerdos que requieren una mayoría reforzada o la unanimidad.3) No se computan los votos de los propietarios ausentes en la adopción de acuerdos que requieren una mayoría simple en segunda convocatoria.

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