El escritor y el Régimen especial de trabajadores autónomos.
100 aniversario del autor de "El lobo estepario"
100 aniversario del autor de “El lobo estepario”

Una profesora de inglés que presta sus servicios en una  escuela de idiomas me consultó si estaba obligada a darse de alta en el régimen especial de trabajadores autónomos.  Escribía anualmente uno o dos libros. Estos   ingresos variables   le permitían sufragar sus estudios de especialización.
Parece contra el sentido común que una persona deba asegurarse dos veces.

 

¿Qué se entiende en el RETA por un trabajador por cuenta propia?
A los efectos del régimen especial de trabajadores autónomos se entenderá por trabajador por cuenta propia o autónomo, aquel que realizada de forma habitual, personal y directa una actividad económica a títulos lucrativo sin sujeción por ella a contrato de trabajo y aunque utilice el servicio remunerado de otras personas, sea o no titular de empresa individual o familiar.

Según el RETA, los escritores de libros están incluidos en este régimen especial. Por ello deben darse de alta en el mismo.
Un criterio que introdujo el Decreto 3262/1970 de 29 de Octubre sobre la Seguridad Social de los escritores de libro, que ya no se halla vigente, sobre cuándo debía darse de alta un escritor, fue el  siguiente:

“La profesionalidad del escritor vendrá determinada por la publicación por cuenta ajena y en ediciones comerciales españolas de cinco libros distintos, como mínimo, o alternativamente, haber percibido de una o más empresas editoriales españolas en concepto de liquidación de derechos de autor o en el de premio, una suma no inferior a ciento cincuenta mil pesetas. Se entenderá por libro, a los efectos indicados, los que tengan tal carácter, de conformidad con la legislación vigente en la materia, y sean obras de creación de carácter imaginativo de los géneros de novela, ensayo y poesía o teatro editado, en los que la aportación del autor consista en un original completo debido a su iniciativa y sea realizado totalmente por él.”

Pero, una persona que ya cotice en el régimen general de la seguridad social y efectúe una actividad por cuenta propia como escritor, psicólogo o en las redes sociales, ¿está necesariamente obligada a darse de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos y a cotizar en él durante todo el tiempo que desempeñe esa actividad?
Una amplia jurispridencia excluye a ciertas personas que desarrollan una actividad por cuenta propia, de esta obligación de alta y cotización en el RETA.
El punto de partida hay que situarlo en la Sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo de 29 de Octubre de 1.997, que se pronuncia sobre el significado de habitualidad que la normativa vigente sobre Seguridad Social de trabajadores autónomos   establece para el encuadramiento y afiliación a este régimen especial.
En dicha Sentencia se considera específicamente el supuesto de personas que sin otra ocupación, salvo las tareas del hogar, suscriben contratos como subagentes de seguros al servicio de agentes de una compañía de dicha rama de actividad, en cumplimiento del cual, vienen percibiendo remuneraciones, que pueden o no superar el importe del salario mínimo interprofesional.
La sentencia de 29 de Octubre de 1.997 viene a considerar que el criterio del montante de la retribución es apto para apreciar el requisito de habitualidad.
La jurisprudencia contencioso-administrativa (STS 21-12-1987 Y 2-12-1988) señala que tal requisito hace referencia a una práctica de la actividad profesional desarrollada no esporádicamente sino con una cierta frecuencia o continuidad.
Esta Sentencia afirma que la superación del umbral del salario mínimo puede ser un indicador adecuado de la habitualidad.
La superación de esta cifra, que está fijada precisamente para la remuneración de una entera jornada de trabajo, puede revelar también en su aplicación al trabajo por cuenta propia -y en concreto, al trabajo de los subagentes de seguros-, la existencia de una actividad realizada con cierta permanencia y continuidad, teniendo además la ventaja, como indicador de habitualidad del trabajo por cuenta propia, de su carácter revisable.
En definitiva lo que viene a afirmar la Sentencia de 29 de Octubre de 1.997, en lo que respecta a los subagentes de seguros, es que no se puede apreciar el requisito de habitualidad cuando, a falta de otros indicios, los ingresos obtenidos por dicha actividad no superan el umbral del salario mínimo interprofesional y, por tanto, al no reunir los requisitos establecidos en el artículo 2 del Decreto 2530/1970, no existe obligación de darse de alta y cotizar en el RETA. Obligación que sólo surgirá, entonces, en el momento en que sus ingresos superen dicho umbral.
La doctrina jurisprudencial establecida por la Sentencia de 29 de Octubre de 1.997 no es de exclusiva aplicación a los subagentes de seguros sino que puede extenderse a otras actividades económicas:

-Vendedor ambulante de menaje de cocina.(Sentencia del TSJ de Castilla-la Mancha de 26 de Septiembre de 2005 y Sentencia de la Sala Social del TS de 20 de Marzo de 2007.

-Titular de explotación de engorde y cría de ganado porcino (Sentencia del TSJ de Castilla y León de 11 de Noviembre de 2003)

-Psicóloga (Sentencia del TSJ de Castilla y León de 17 de Septiembre de 2.002.
La actora trabaja por cuenta ajena como psicóloga para Servicio de Salud con alta en el Régimen General de la Seguridad Social y durante unos años estuvo ejerciendo además como psicóloga a título particular.
Se acredita además que el rendimiento de su actividad durante unos años fue negativo, siendo mayores los gastos que los ingresos.

Una excepción la constituyen los agentes de seguros, de los que se considera que deben celebrar un contrato de agencia que implica necesariamente la habitualidad.
En fin, el régimen general de la Seguridad Social es compatible con el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, de tal manera que la inclusión en el primero no excluye la obligatoriedad de afiliarse al segundo en el caso de desarrollar una actividad económica por cuenta propia de manera habitual y superando como ingresos habituales el salario mínimo interprofesional.

IMPORTANTE
Con todo, los trabajadores autónomos que, en razón de su trabajo por cuenta ajena, desarrollado simultáneamente, hayan cotizado en 2012 respecto de contingencias comunes en régimen de pluriactividad ( teniendo en cuenta tanto las aportaciones empresariales como las correspondientes al trabajador en el régimen general, así como las efectuadas en el régimen especial)  por una cuantía igual o superior a 11.079,45 euros anuales, tendrán derecho a una reducción del 50 por ciento del exceso en que sus cotizaciones ingresadas superen la citada cuantía, con el tope del 50 % de las cuotas ingresadas en el Régimen Especial, en razón de su cotización por las contingencias comunes de cobertura obligatoria.
La devolución se efectuará a instancia del interesado, que habrá de formularla.
Además el trabajador por cuenta propia que lo sea además por cuenta ajena podrá renunciar en el RETA a la cobertura por incapacidad temporal y el tipo de cotización será del 26,5%.

Reader Interactions

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *