Deducción por ascendientes y descendientes

La ley del IRPF establece diferentes condiciones para la aplicación de la deducción por ascendientes y descendientes, relacionadas con la edad, o han de ser menores de edad o grado de discapacidad de éstos, la convivencia con el contribuyente, y a que no se obtengan rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros. Además, establece un incremento en la cuantía, para el caso de personas con discapacidad que obtengan rendimientos del trabajo como trabajadores activos.

La ley del IRPF establece que para aplicar la deducción por ascendientes y descendientes, se requiere que éstos últimos tengan una edad menos de 25 años o que tengan un grado de discapacidad igual o superior al 33% cualquiera que sea su edad, siempre que convivan con el contribuyente y no tengan rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros. Las rentas anuales del trabajo son rentas netas, una vez deducidos los gastos. Para aplicar la deducción del mínimo por ascendientes, la ley requiere que tengan una edad de 65 años o con discapacidad cualquiera que sea su edad, que convivan con el contribuyente y no tengan rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros. 

Las rentas anuales se componen de la suma algebraica de los siguientes componentes:

1.- Rendimientos netos del trabajo.

2.- Rendimientos netos del capital mobiliario a integrar en la base imponible general y en la del ahorro.  

3.- Rendimientos netos del capital inmobiliario.

4.- Rendimientos netos de actividades económicas.

5.- Suma algebraica de ganancias y pérdidas patrimoniales.

¿Qué se entiende por rentas anuales del trabajo no superiores a 8.00 euros, tanto en ascendientes como en descendientes?

Según el TEAC en resolución de 23 de junio de 2013, las rentas anuales son rentas netas, una vez deducidos los gastos, como los siguientes: 

1.- Las cotizaciones a la Seguridad Social o a mutualidades generales obligatorias de funcionarios.

2.- Las detracciones por derechos pasivos.  

3.- Las cotizaciones a los colegios de huérfanos o entidades similares.

4.- Las cuotas satisfechas a sindicatos y colegios profesionales, cuando la colegiación tenga carácter obligatorio, en la parte que corresponda a los fines esenciales de estas instituciones, y con el límite que reglamentariamente se establezca.

5.- Los gastos de defensa jurídica derivados directamente de litigios suscitados en la relación del contribuyente con la persona de la que percibe los rendimientos, con el límite de 300 euros anuales. 

6.- En concepto de otros gastos distintos de los anteriores, 2.000 euros anuales. 

Tratándose de contribuyentes desempleados inscritos en la oficina de empleo que acepten un puesto de trabajo que exija el traslado de su residencia habitual en un nuevo municipio, en las condiciones que reglamentariamente se determinen, se incrementará dicha cuantía, en el periodo impositivo en el que se produzca el cambio de residencia y en el siguiente, en 2.000 euros anuales adicionales. 

Tratándose de personas con discapacidad que obtengan rendimientos de trabajo como trabajadores activos, se incrementará dicha cuantía en 3.500 euros anuales, Dicho incremento será de 7.750 euros anuales para las personas con discapacidad que siendo trabajadores activos acrediten necesitar ayuda de terceras personas o movilidad reducida, o un grado de discapacidad igual o superior al 65%.  

También podrán tenerse en cuenta las reducciones del artículo 18 de la Ley:

  • El 30% de reducción, en el caso de rendimientos íntegros que tengan un periodo de generación superior a 2 años, así como aquellos que se califiquen reglamentariamente como obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo, cuando, en ambos casos, se imputen en un único periodo impositivo. 
  • El 30% de reducción, en el caso de las prestaciones establecidas en el artículo 17.2.a) 1ª y 2ª de esta Ley: Las pensiones y haberes pasivos percibidos de los regímenes públicos de la Seguridad Social y clases pasivas y demás prestaciones públicas por situaciones de incapacidad, jubilación, accidente, enfermedad, viudedad o similares, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 7 de la Ley; Las prestaciones percibidas por los beneficiarios de mutualidades generales obligatorias de funcionarios, colegios de huérfanos y otras entidades similares.

Y que se perciban en forma de capital, siempre que hayan transcurrido más de 2 años desde la primera aportación. 

Pero no podrán ser objeto de deducción la reducción prevista en el artículo 20 de la Ley del IRPF, según el cual “Los contribuyentes con rendimientos netos del trabajo inferiores a 16.825 euros siempre que no tengan rentas, excluidas las exentas, distintas de las del trabajo superiores a 6.500 euros, minorarán el rendimiento neto del trabajo en las siguientes cuantías:

  1. Contribuyentes con rendimientos netos del trabajo iguales o inferiores a 13.115 euros: 5.565 euros anuales. 
  2. Contribuyentes con rendimientos netos del trabajo comprendidos entre 13.115 y 16.825 euros: 5.565 euros menos el resultado de multiplicar por 1,5 la diferencia entre el rendimiento del trabajo y 13.115 euros anuales.”

A estos efectos, el rendimiento neto del trabajo será el resultante de minorar el rendimiento íntegro en los gastos previstos en las letras a), b), c), d) y e) del artículo 19.2 de esta Ley. Como consecuencia de la aplicación de la reducción prevista en este artículo, el saldo resultante no podrá ser negativo.

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