Aplazamiento y fraccionamiento de deudas tributarias

aplazamientoEl aplazamiento y fraccionamiento de deudas tributarias ha sido una práctica muy habitual en los últimos años sobre todo desde que comenzó la crisis y las empresas tuvieron falta de liquidez. Sin embargo la tendencia de la Administración en los últimos tiempos ha sido de restringir la posibilidad de solicitar el fraccionamiento o aplazamiento.

En principio pueden presentar la solicitud todos aquellos que su situación económica-financiera les impidiese poder pagar sus deudas tributarias.

Las retenciones o ingresos a cuenta

A partir del uno de enero de 2014 no se admitirán las solicitudes que tengan el objetivo de aplazar o fraccionar las deudas por retenciones o ingresos a cuenta.

Aunque podrán ser aplazadas o fraccionadas este tipo de deudas si concurren las circunstancias legales excepcionales. Esto debe probarse en la solicitud y documentación aportada por el obligado que se contrastará con la información que dispone la AEAT y del requerimiento realizado para acreditar dichas circunstancias excepcionales.

Si la deuda que se quiere aplazar o fraccionar es menor de 18.000 euros entonces la Administración considera que se debe descartar la posibilidad de que el obligado se encuentre en las circunstancias excepcionales que se requerirán.

Por lo tanto las retenciones del IRPF ya no son aplazables para las empresas según esta orden a partir del 2014.

Aplazamiento y fraccionamiento en caso de concurso de acreedores

No puede aplazarse o fraccionarse las deudas tributarias que tengan la consideración de créditos contra la masa. Pero debido a la complejidad del concurso puede dudarse en ciertos momentos de si una deuda es aplazable o no. Para ello la Agencia Tributaria ha proporcionado el siguiente criterio:

  • Las deudas devengadas tras la declaración de concurso por auto judicial pero antes de la fecha de eficacia del convenio se consideran créditos contra la masa y por lo tanto inaplazables.
  • Las deudas que devenguen después de que el convenio del concurso sea eficaz son aplazables en cuanto el obligado ya no está en proceso de concurso. Sin embargo puesto que si no cumple con el convenio se dará apertura a una liquidación de todas las deudas que se han devengado desde el momento en que se declaró el auto de apertura de concurso entonces en ese momento ya no podrán aplazarse las deudas. Además en el caso de que se haya concedido el aplazamiento o fraccionamiento de esas deudas si se abre la liquidación se deberá cancelar el acuerdo.
  • Las solicitudes presentadas con anterioridad al concurso que todavía no se han resuelto se archivaran en cuanto han perdido su objeto.
  • Las solicitudes presentadas con posterioridad a la declaración de concurso se inadmitirán.

Garantía

La Administración requerirá que se garanticen las deudas aplazadas o fraccionadas. Se pueden garantizar mediante aval solidario de entidad de crédito o sociedad de garantía reciproca o certificado de seguro de caución. Aunque si el contribuyente puede justificar que no puede conseguir esas garantías o que obtenerlas implica un grave problema para la viabilidad de la actividad económica entonces puede prestar garantía mediante hipoteca, prenda, fianza personal y solidaria o cualquier otra que se estime suficiente.

Sin embargo si la deuda tributaria es inferior a 18.000 euros no es necesario garantizarla. Tampoco se tiene que garantizar en el caso en el que el contribuyente no tenga bienes suficientes para garantizar la deuda y si ejecuta su patrimonio afecta su actividad económica y el nivel de empleo de esta o en el caso de que sea perjudicial para los intereses de la Hacienda Pública.

La suma que debe garantizarse es el importe de la deuda en el periodo voluntario, los intereses de demora generados por el aplazamiento y un 25% de la suma de ambas partidas. Si se trata de un fraccionamiento puede constituirse una garantía por la suma antes mencionada o dividirse en garantías parciales. Además la garantía debe exceder al menos seis meses al vencimiento del plazo garantizado.

Una vez presentada la garantía la Administración entrará a valorar si cumple con los requisitos estipulados en la ley. En caso de que no considere apropiada la garantía porque no es suficiente para garantizar la deuda entonces se requerirá al solicitante para que en diez días desde la notificación del requerimiento aporte garantías complementarias o justifique su incapacidad de obtenerla. Si no se responde al requerimiento se denegará por completo la solicitud.

La garantía será liberada cuando se realice el pago total de la deuda garantizada incluyéndose si los hay los recargos, los intereses de demora y las costas.

Plazo para presentar solicitud

El plazo en el que se puede presentar la solicitud es el periodo en el que se presenta voluntariamente el ingreso del impuesto. Si la liquidación se presenta fuera de plazo debe presentarse la solicitud conjuntamente con esta para que pueda considerarse que la solicitud se ha presentado en periodo voluntario. También puede presentarse la solicitud durante el periodo ejecutivo pero siempre antes de que se notifique la enajenación de bienes.

Intereses de demora

En cualquier caso la solicitud de aplazamiento o fraccionamiento significa que debe pagarse el interés de demora. Este se calcula sobre la deuda aplazada por el periodo de tiempo comprendido entre el día siguiente al del vencimiento del plazo de ingreso en periodo voluntario y la fecha del vencimiento del plazo concedido. Si el aplazamiento o fraccionamiento que ha sido solicitado en periodo ejecutivo no se tendrá en cuenta el recargo para calcular los intereses.

En los fraccionamientos se deben calcular los intereses de demora por cada fracción de deuda. Además que se devenguen por cada fracción deben pagarse junto a la fracción correspondiente.

El interés de demora será el interés legal cuando se garantice la deuda aplazada o fraccionada.

La inadmisión y denegación

La Administración puede decidir que la solicitud del aplazamiento o fraccionamiento sea inadmitida si se dan las siguientes circunstancias:

  • si debe presentarse autoliquidación y esta no se ha presentado antes o conjuntamente con la solicitud.
  • si la autoliquidación ha sido presentada pero antes se había abierto un procedimiento de comprobación o investigación pero este ha quedado suspendido porque se ha enviado a la jurisdicción competente o al Ministerio Fiscal por ser un posible delito. Incluso en el caso de que se haya concedido la solicitud y posteriormente se manifieste esta situación entonces quedará sin efecto.

Entonces la inadmisión supone que se entre en el periodo de apremio automáticamente. Esto tiene relevancia sobre todo para las retenciones ya que como antes se ha comentado serán siempre inadmitidas.

En el caso de que no se conceda la solicitud de aplazamiento o fraccionamiento por denegación los efectos dependen del momento en que se presentó:

  • Si la solicitud ha sido presentada en periodo voluntario de ingreso entonces se inicia de nuevo el plazo de ingreso. Además se liquidaran los intereses de demora devengados a partir del disa siguiente al del vencimiento del plazo de ingreso en periodo voluntario hasta la fecha del ingreso realizado durante el plazo abierto con la notificación de la denegación.
  • Si la solicitud se presenta en el periodo ejecutivo de ingreso entonces deberá iniciarse el procedimiento de apremio si no se ha iniciado con anterioridad. Y se liquidarán los intereses de demora correspondientes.

Ante la inadmisión o denegación se puede presentar un recurso o una reclamación económica-administrativa.

Normativa legal

Artículo 65  de la Ley General Tributaria

Artículo 82 de la Ley General Tributaria

Instrucción 6/2013

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